La primera vez que alguien te dice “señora” o “señor”, sentís que se te cae el mundo. Pareciera que es una clara señal de que dejaste de ser lo suficientemente joven como para que todos te traten informalmente. Lamentablemente, estamos equivocados; ese no es un verdadero signo de vejez. El viejazo te aparece cuando lográs darte cuenta que tus ídolos de la adolescencia están más cerca de cobrar la jubilación que de subir una escalera sin palpitaciones.
Porque me siento vieja, acá va el top 5 de actores que se vinieron abajo. Malditos, deberían saber que si ellos se caen, nos arrastran a todos nosotros también. Pff.
1- Matt Damon
Mat Damon se está quedando pelado y se le arrugó la cara como si hubiera estado chupando limones los últimos 5 años. Las razones son un misterio. ¿Es acaso culpa de la dinastía Bourne? No lo sé. ¿Será su mujer argentina la que le chupó la vida? Quizá. Lo único que sabemos es que Ben Affleck tiene la misma edad y está hecho un pendex. Bue, más o menos.
2- John Mayer
Éste estaba bueno. Ojo, nunca fue “wow!” pero si me lo cruzaba en una esquina no me iba a hacer la difícil. Ahora, si me lo encuentro en la calle, le tiro un billete de dos pesos y una sobre de sopa instantánea.
3- Clive Owen
Nunca me gustó mucho este tipo, pero reconozco que tiene un cierto sex appeal que puede resultar atrayente- esa cosa de hombre con pelo en el pecho que ya no está para boludear. Y aunque su sexyness está desapareciendo con estilo, no es tanto lo que se vino abajo sino… cómo cada vez se parece mas a Tom Hanks. Me da un poco de impresión.
4- Brad Pitt
Esto es triste. Lo peor de Brad Pitt no es que esté viniéndose abajo, sino que él se siente viejo. Y medio como que le juega en contra… El corte de pelo á la Zohan teñido de ese marrón mentiroso, sumado a la barba y el candadito de canas crean la ilusión de que está usando una gato en la cabeza. Peluca Pacino, tenés competencia, sabelo.
5- Johnny Depp
Crisis absoluta. Nunca pensé que iba a llegar este momento. Si el amor imposible que tengo desde los 11 años está viejo y se viene abajo sin ningún tipo de estilo, entonces ¿qué me queda a mí? ¿QUÉ ME QUEDA? Se está empezando a parecer al huevero hippie que viene a ofrecerme castores.
Igual, no sé si es que me cuelgo mirando la foto o si es que estoy en negación, pero todavía está lindo, ¿no? Bah, qué se yo… La verdad, yo le doy igual.
Sabri se dio vuelta y vio que la chica detrás de ella estaba embarazada. Educadamente, le dijo a la muchacha que le cedía el lugar, a lo que la embarazada -colorada como un tomate de la vergüenza- se lo rechazó. Sabrina insistió, y a pesar que la embarazada le aclaró que no hacía falta, mi amiga se lo dio igual. “No vaya a ser que me venga a buscar la seguridad del supermercado”, me confesó hace un rato.