miércoles, 3 de diciembre de 2014

Bullshit. Todos dicen lo mismo.

 

Quiero que exista ‘bullshit’ en castellano. ‘Verso’ es demasiado suave, necesitamos en nuestra lengua un equivalente que pegue, rápido, como cachetada. Uno puede decir ‘Lo que estás diciendo es una pila de m*****’, pero para cuando terminaste la oración se fue el impacto. No-es-igual. Por ahí, si dejamos ‘pila de mierda’ solo, podeeeemos estar acercándonos a algo interesante. A ver.

-Te prometo que la semana que viene te aumentamos el sueldo.

-¡Pila de mierda!

 

-Te juro que voy a cambiar.

-¡Pila de mierda!

 

-El pedido ya salió.

-¡Pila de mierda!

 

Algo así. ¿Ya está pegando? Les pegó, ¿no? Seee. ¿No?

Seeeee.

 

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Agregado: ¿Alguien me explica por qué puse asteriscos al principio si terminé escribiendo ‘mierda’ 7998789798 veces?

martes, 2 de diciembre de 2014

Te presento a un amigo

 

Inauguro sección. Entre mis amigos, hace más de un año empecé la tradición de inmortalizar frases salidas de alguna conversación usando Notegraphy (después me enteré de La Gente Anda Diciendo y dije ‘mecagoenlareputamadre’.) Bue, llegó la hora de compartirlas con el mundo, porque frases de amigos como estos, merecen ser leídas por todos. Hay alguna mía también. Pero pocas, porque soy tan elocuente.

Contexto:

La Pu venía de ver la película Oliver Twist para la facultad, específicamente para la cursada de (valga la ironía de la vida) Lengua y Cultura III.

Y nos pregunta, inocentemente:

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Ojo, al toque se dio cuenta. Si no lo aclaro me va a enjuiciar por malversación de información.

Igual, a la Pu la queremos por darnos tanto. Un aplauso.

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Cómo m***** funciona? Hoy: sobrevivir el “ay-porqué-a-mí-la-terapia-no-me-alcanza”

 

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Sí, puede ser que esté haciendo análisis hace casi un año. Pero no todo se soluciona con sentarme durante una hora en la silla del consultorio de Betsie (como apodamos a mi analista) viendo los enroscados pensamientos pasar. A veces uno simplemente atraviesa una época de mierda, y hay que buscar soluciones más inmediatas.

Ahora, ¿cómo hace Mariana para pasar al otro lado del bajón? ¡Aham! Mariana se da una sobredosis de… series de televisión.

La dinámica es simple: la serie hace que uno se enganche y no piense pelotudeces por un largo período. El tema es que no cualquier serie ayuda. La premisa es buscar una lo más alejada de tu realidad y con suficientes temporadas para sobrevivir.

Por ejemplo, Friends es un clásico, pero si no te cuidás, te clavás con Monica y Chandler declarándose amor y ya te estas quemando la axila con la pava del mate. Lo mismo con New Girl. Downton Abbey tiene tantos dramas familiares como clichés, así que tampoco es una salida muy viable. The Big Bang Theory está medio melosa últimamente, así que hoy no recurriría a una serie donde nerds, con trabajos impecables y un departamento que envidio, trabajan poco y encima levantan minas.

Series lentas tampoco funcionan. Homeland, Breaking Bad o The Newsroom son great, pero tenés que mantener el ritmo muy arriba, porque donde baja, vas a reflexionar sobre el porqué del universo, llorar desconsoladamente y bajar un paquete de papas fritas con mate.

Mad Men tiene mucho sexo. Fail.

Lo mejor para mí, son las comedias imperfectas. O los dramas que no tienen escape. Game of Thrones vive matando personajes, así que la furia garpa. Veep es excelente pero tiene pocas temporadas, así que si te aqueja un terrible drama emocional, te quedás corto. Parks and Rec y The Office me han funcionado en el pasado. Modern Family a veces tiene escenas de violín, pero bueno, son perdonables.

Orange Is The New Black tiene capítulos largos y pasa en la cárcel- te-mo-rís-de-lo-per-fec-ta. No vi The Walking Dead, pero si está llena de zombies, y gente que los mata, así que asumo que tiene que funcionar.

No veas American Horror Story si tu depresión está conectada a experiencias extrasensoriales.

Personalmente, como sé que los dramas de la vida son cíclicos, siempre tengo una serie guardada en el botiquín de emergencias. Esta vez me puse a mirar How I Met Your Mother. Nunca la había visto, y los protagonistas son graciosos enough como para recordarme que quiero tener esa vida irregular bebiendo en bares con amigos FOREVER.

FOREVER. FOOOOOOOOOREEEEEEEEEEEEEEVVVVVVEEEEEEEEERRRRRR.

Espero que aquél que caiga de casualidad y se lea el post remilmillones de largo que escribí, pueda encontrar la luz al final del camino con una simple suscripción a Netflix.

Hollywood siempre tiene la respuesta.

(Agregado: no lo mencioné por vieja, pero clavar Seinfeld non-stop o Star Trek TNG es volver a entender cuál es nuestro sentido en esta tierra.)

viernes, 18 de julio de 2014

Razones que hacen que la vida de Mariana sea una mierda

# Querer cobrar un cheque y que el cajero del banco se ría y le diga que está re vencido.

# Pasar la primera semana de vacaciones de invierno con dolor de muelas.

# Acordarse en la mitad del baño que no agarró toallas.

# Y que no compró crema de enjuague.

# Pensar en que sigue diciendo crema de enjuague.

# Que sus amigos la pasen a buscar en el auto y escucharlos cantar Alex Ubago. Que no sabe quién es. Y por eso casi escribe 'Zubago' porque la x se pega con la u cuando se pronuncia porque es un nombre de mierda.

# Acordarse en la última semana que no se anotó en la Junta de Clasificación y Disciplina de secundaria.

# Anotarse al límite, y ver esa sensación de gloria opacada por un cartel que lee 'El plazo para anotarse en el listado se extendió 15 días'.

# Que el celular se le quede sin batería cada vez que está en medio de una discusión. 

# No poder ganar la discusión.

# Que nadie le cocine asado.

(Agradecimientos a Gonza que me mandó la imagen por Whatsapp a las 3.45 am, aprox.)


jueves, 19 de junio de 2014

En el bondi

Bueno, me quejo para mis adentros que quiero escribir y nunca escribo, y me agarran ganas de escribir cuando estoy en otros lados, y tengo una conexión de Internet horrible y NO ME DI CUENTA DE ESCRIBIR DESDE EL CELULAR HASTA HOY.

Les escribo desde el bondi, el cual está tan tapado de tierra que no se puede mirar para afuera. En serio, no se puede. Voy a ilustrar el post con una foto.

Anyhoo, los extrañaba. Cada tanto leo uno de los comments que llegan y digo 'ay la puta que buena gente que pasa por acá'. Por eso vuelvo. Por eso, y porque nunca se me acaban las boludeces para contar.

Como por ejemplo ahora, que paseo en el colectivo mugriento escuchando 'Coney Island Baby' y me siento en una película de Alexander Payne (porque sus personajes son profundos y bueno, yo soy profunda también). 

Por supuesto que me estoy quedando sin batería; mi primer post vía celular tenía que arrancar para atrás. Así que me despido hasta otro momento, que probablemente será uno de esos momentos en los que tus amigos ya se pudrieron de chatear con vos y decís '¿y si le escribo al mundo de manera incoherente porque no conozco otra manera?'

Exacto. 


jueves, 6 de marzo de 2014

Google Translator my ass

 

Dictionary

Creo que muchos saben que soy Profesora de Inglés. Decir que lo soy es invitar a la gente a reírse diciendome ‘yes’, ‘hello’, y alguna versión argentinizada de ‘how are you?’ que intenta sonar simpática y graciosa pero no lo es.

Cuando me lo dicen, sonrío. La mayoría de las veces.

Me preguntan, también, si hablo en inglés con mis amigos colegas. Esa es más complicada. Sí, hablo mitad y mitad, pero no porque quiera ser una pelotuda, como la mayoría de la gente. Lo hago porque a veces es más rápido decirlo en ingles que encontrar el equivalente en español. Y así vamos. Soy vaga.

El tema es que hay palabras que no tienen equivalente. O tienen uno que no le hace justicia. Y confieso que me da un poco de odio, porque es justo la palabra que quiero y no puedo usarla con otra gente que no sean los freaks de mis amigos. No lo hago para que la sociedad no piense que soy pelotuda, por supuesto. O de última que lo piensen, pero que no sea por eso de hablar en inglés. ¿Me importa el qué diran? No, solamente el por qué lo dicen.

Hoy me pasó con la palabra ‘delusional’. Me encanta esa palabra. Una persona que ve lo que quiere o transforma la realidad. Que la flashea, pero de una manera más seria.

El Google Translator me dice ‘delirante´. Una palabra de mierda.

No me sirve ‘delirante’, loco. No-pega-como-la-otra. ‘Delirante’ está re bastardeada, perdió su otro significado, enseguida la asociamos con alguien medio payaso que se hace lo que no es. Ya no es seria. Para los psicólogos, nada más.

¿A dónde voy con esto? Nadie sabe. Dejar salir mi frustración, probablemente. Contarles que me re gusta esa palabra. Que puede que la use en algún otro post.

Sí, soy un poco delusional myself. Por ahí es eso.

sábado, 25 de enero de 2014

No me tomé vacaciones, por eso

 

  • Andy García tiene cara de vecino. Como que me re imagino levantándome medio en bolas, abriéndole la puerta a la perra, y que Andy García esté en calzones y resacoso sacando al gato justo en la casa de al lado. Seguro que saluda cabeceando.
  • Todos (o casi) mis amigos se fueron de vacaciones a otro lado. Así que estoy sola. No los necesito para divertirme igual, eh. Hoy, por ejemplo, le dediqué el día a depilarme. No me di cuenta lo triste que es eso hasta ahora, que lo acabo de escribir.
  • Los actores, cuando hacen escenas de sexo, ¿hacen de ellos teniendo sexo? Debe ser. Por si a alguno le interesa, acabo de ver que Ashley Judd pone cara de sufrida.
  • Estoy practicando manejo, y el otro día estacionando, cuando ya creí que estaba re lista, me llevé un poste. Para que vean que nos pasa a todos. O capaz que soy yo, que necesito un poco de apoyo moral.
  • Me quiero ir a dormir y me enganché con la película pedorra de Ashley Judd Y Andy García. Adiós por adelantado a una hora y media de mi vida.

 

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lunes, 9 de diciembre de 2013

Hoy, en mi vida es una tragedia: Tengo más problemas con el Whatsapp que todavía no les conté

 

Esa soy yo

 

Sí. Básicamente lo que dice el título. Ya hablé una vez de la situación de tener conversaciones en grupo y cómo es tierra de nadie y cómo soy malísima organizándome. Y si a alguien le interesa, les cuento que los grupos doblaron en número desde que escribí ese post.

Pero hay más problemas, y más graves. Sí. ¿Hay cursos acerca de cómo usar el Whastapp? ¿Hay grupos de autoayuda? ¿Un panel de especialistas que me tire una línea? (Un minuto que se me colgó el reproductor de música… Ya estamos.)

Ya tengo problemas con la sociedad así como está, en el plano concreto, y ahora resulta que también los tengo en el plano virtual. Y no, no me sorprende.

 

PROBLEMA N° 1: Leo lo que quiero

O mejor dicho, de lo que está escrito, interpreto -tipo elige tu propia aventura- lo que se me canta. No es que pongo tonos equivocados o que me confunde una coma. Literalmente elijo las palabras que se me cantan y las ordeno en mi mente arbitrariamente. Todo a nivel inconsciente, por supuesto chicos. Como todo lo que hago, porque no me hago cargo de nada en esta vida.

Y lo peor es que me creo lo que leo y contesto en consecuencia. Y sigo un rato, hasta que alguien me lo hace notar. O no, y me peleo para la mierda con la mitad de mis contactos. Y tengo que volver para atraaaaas, releeeer, pedir disculpaaaaas… Y para esa altura nadie me habla, y se pudrió todo, y la gente me odia, y yo me abrí un vino.

 

PROBLEMA N° 2: Pongo punto a las oraciones y ahora me entero que está mal

Siempre escribí en redes sociales con puntos. Los necesito. Necesito encuadrar la oración entre la mayúscula y el punto porque si no queda flotando. Yo quedo flotando. El mundo queda flotando.

Me lo criticaron. Que los puntos eran cuando uno está enojado. ¿La gente entendía que el punto final era porque estaba enojada? Pero naaaaaaaah, es un punto. In-de-fen-so. Es como un cerquito. Es la puerta de salida de la oración.

Por supuesto que me reí cuando me lo dijeron. Por supuesto. Porque soy así de forra.

Hasta que el universo me la mandó guardar. Por supuesto. POR SUPUESTO.

Leí una nota en la que hablaban de la evolución del idioma vía redes sociales y como el punto se perdió en favor de imitar la conversación oral mediante los mensajes de texto. Y COMO HOY EN DÍA TIENE UNA CONNOTACIÓN NEGATIVA.

Empecé a estudiar a otra gente. Gente con títulos tipo Letras, gente que en la vida real me corrige. Y esa gente escribía sin punto. Y ahora ando por la vida con las oraciones del Whatsapp flotando como zeppelins.

Era eso o quedar como la loca que, encima que lee mal, vive enojada.

 

PROBLEMA N° 3: Escribo mucho

Soy persona de muchas palabras Y POR ESO TENGO UN BLOG. Uso muchas palabras porque no sé como decir las cosas con menos caracteres. Escribo mensajes eternos, re largos. Hasta hablo sola por Whatsapp cuando la gente de los grupos encontró algo mejor que hacer con su vida que tener el celular en la mano y contestarme a mí.

Y yo hago autocrítica y pienso, ¿cuántas palabras necesito para decir lo que quiero? ¿Y QUÉ CARAJO ESTOY QUERIENDO DECIR? Nadie lo sabe, y, principalmente, yo no lo sé. Me mareo a mi misma. A ese punto he llegado.

Sin ir más lejos, este post se suponía que iba al punto, rápido, eficiente. Y miren.

Ya me odié.