Casi dos meses después, vuelvo. Desempolvé un poco, cambié los colores y arranco de nuevo.
¿Se están preguntando por qué desaparecí? Seguramente no, porque ninguno de ustedes bastardos me dejó un mensaje del tipo "Ché, ¿dónde andás? Desgraciados que son. Me imagino lo que deben tener que esperar sus abuelas de ustedes el día de la madre. Nada.
No importa, vuelvo al tema que es importante: yo. ¿Por qué desaparecí? Pueden ser muchas razones. Por ejemplo, que me haya raptado un ovni. Pero no. Que me haya venido a buscar Lenny Kravitz para que le planche el pelo. Pero no. Que me haya ganado un Premio Nobel al mejor post. Pero no.
La razón de mi desaparición es mucho más pedorra: simplemente estuve ocupada. Ocupada y sin ideas. Cuando podía escribir, no sabía qué. Cuando no podía escribir, deseaba poder escribir, aunque no sabía qué.
En definitiva, no estoy escribiendo nada innovador ahora mismo tampoco, pero al menos estoy escribiendo. Hay que volver a subirse al caballo, aunque no les puedo asegurar dónde vamos a terminar.
The bitch is back, you bastards!
