15 dic. 2009

Científico loco

Laboratory-Still-Life-01-sm 
¡Ah, los científicos! Buscando vacunas, descubriendo curas milagrosas, dándole vida a Frankenstein. Años de carrera perfeccionándose, dedicados al estudio, invirtiendo en el saber, mejorando la calidad de vida humana.

Sus padres, orgullosos, por supuesto. Se me viene a la mente el caso de la madre de Stephan Bollinger, en Suiza. Madre que se dedicó a trabajar como burra sólo para poder darle a su hijo la educación que se merecía. Casi que la escucho hablando con las vecinas, allá en las tierras de Heidi.
“Mi hijo es un científico muy respetado. Actualmente está desarrollando, junto a otros colegas, un estudio para determinar si es peor que te peguen en la cabeza con una botella de cerveza llena o con una vacía.”
Dios, que calvario. ¿Qué pasó con los deseos de investigar, cambiar el mundo, ser diferente? ¿Dónde está la foto de Pasteur que tenías pegada en tu habitación? ¿A dónde fueron tus sueños, pequeño muchacho de gafas y delantal blanco?

A la billetera, seguro. No sé quien es el garca que banca estos proyectos pelotudos, pero realmente no hay necesidad. Acá va una lista de los descubrimientos más idiotas que he leído últimamente, y de los cuales, francamente, ya estoy cansada.
  • Científicos alemanes (y babosos) sostienen que observar los pechos femeninos con detenimiento aumentaría la expectativa de vida masculina en 5 años.
  • Timothy S. Wells, del US Air Force Research Laboratory llegó a la flashera conclusión de que para los soldados de la Fuerza Aérea, combatir en Irak y Afganistán aumenta el riesgo de depresión. ¡No te puedo creer!
  • Catherine Douglas y Peter Rowlinson de Inglaterra demostraron que las vacas con nombre dan más leche que las vacas sin nombre. Buenísimo. Me cambiaron la vida.
  • Donald L. Unger es un boludo de California que durante 60 años se hizo sonar los dedos de su mano izquierda solamente para demostrar que eso no produce artritis.  Al pedo como bocina de avión.
  • Tres nerds (seguramente), Miller, Tybur y Jordan, de la Universidad de Nuevo México, se sacrificaron en el nombre de la ciencia para descubrir que las bailarinas stripper profesionales reciben más propina durante los días en que están ovulando.
  • Juan Manuel Toro y compañía (!), de la Universitat de Barcelona,  demostraron que las ratas a veces (no siempre), no notan la diferencia entre una persona hablando japonés al revés y una persona hablando holandés al revés. Sin palabras. Un puteada, tal vez.
Suficiente. Propongo decir basta a las investigaciones estúpidas, a las notas insólitas de los diarios, a la justificación de las pelotudeces de todos los días en nombre de la ciencia. ¡Qué vuelvan las vacunas locas, los tubos de ensayo con humito y los Frankensteins! Ufa.
Data de http://improbable.com

6 comentarios :

JuanM dijo...

Si, increíble...
Lo peor es que hay gente que los financia para que estudien esas cosas tan relevantes al desarrollo humano (?)

Luisina dijo...

Otro ejemplo....
http://www.mdzol.com/mdz/nota/176922

Le voy a avisar al tio zoilo que le ponga nombre a la vaca que le ponga!

Malhumoretti y Neptuno dijo...

excelente!!! jaajjajaja

La Furia de la Negra dijo...

Mas de acuerdo imposible!!! que ganas de hacer observaciones estupidas, ordinarias y que carecen de sentido. Lo peor de todo es que hay laboratorios, empresas y demas corporaciones que gastan plata para averiguar pelotudeces!!!
Todos putos!!

Lucas G.M. dijo...

Todo el mundo está así y la ciencia no es la excepción... Pero posta, esas notas típicas de infobae jaja ¡¡cómo las odio!!
La cosmología también es un desastre u_u

Anónimo dijo...

Uno de mis favoritos y que no puedo dejar de citar, es el estudio ( también de algun lugar de USA, probablemente Texas) que determinó que "la gente optimista es más feliz" - Guau. Si no me lo decian, JAMAS se me hubiera ocurrido. Que se le va a hacer!.

Buenisimo blog! me siento muy identificada. Saluditos!

Luciana