4 feb. 2010

Te voy a regalar una goma grandota… (para que te borres)

Este post fue eliminado, debido a que levantó más polémica que la temporada de teatro en Mar del Plata.
Quizás sea cierto que soy violenta (veo muchas películas de Tarantino). Y es por eso que tanto Quentin como yo, lamentamos profundamente que se hayan ofendido con mi chiste sobre Malnatti y la publicidad “Las verdades de Actimel”.
Yo, por mi lado, voy a seguir los consejos que me dieron algunas de las personas que comentaron (terapia, Rivotril y budismo). Pero les pido, que analicen lo que tan fervientemente están defendiendo.
Seriedad.

Malnatti utiliza abiertamente la imagen de verdad y justicia que le ayudó a formar su participación en el noticiero de Canal 13, para desenmascarar supuestas falacias sobre un yogurt cubierto de argumentadas sospechas. ¿A cambio de que? No de tu felicidad, o de tu buena salud, sino a cambio de  una linda suma de dinero. Eso, me parece mucho más censurable que un simple post. Y si alguien no distingue la suciedad dentro del arte de la publicidad, entonces es lamentable.
Sé que somos lo que consumimos. Pero se supone que de vez en cuando pensamos. Y que de tanto en tanto nos divertimos.
Este no es un blog serio, así que evítenme el traje de mala onda. Por esta vez  borro el post. Pero no hay una próxima.